|
Viernes, 16 de Octubre de 2009 22:44
|
|
Claro está, sin embargo, que el denodado empeño por cumplir con tal elevada consigna, que marcaría a fuego el derrotero de EL DIARIO a lo largo de su prolongada existencia, no habría de cerecer de ríspidas aristas. La valiente y sostenida prédica desarrollada -que le deparó un prestigio que hoy supera los límites de la "patria chica"- le valieron en épocas de triste pero necesario recuerdo nada menos que catorce clausuras y una expropiación, además de persecuciones y cárcel a sus directores. Desde 1943 y hasta 1955, EL DIARIO atravesó un período de honda agitación política. La expropiación citada estuvo a cargo del interventor nacional, coronel Zavalla, que lo retuvo como órgano oficial del gobierno durante un año y medio, pero sin poder doblegar la entereza de EL DIARIO, que se afirmaría más aún en las preferencias del público, a través de la solidaridad popular que lo rodeó y lo acoge hasta nuestros días con creciente adhesión.
|
COMENTARIOS