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Respaldada en experiencias de otras ciudades, la Municipalidad optó por buscarle otro destino al personal de mayor antigüedad, a fin de evitar la “familiarización” con los comerciantes más antiguos de la ciudad.
“Quienes tenemos más de 20 años en el municipio con 17, 18 años trabajando en la calle, conocemos los dueños de los comercios, de determinados vehículos, cuáles son los horarios de algunos transportistas, y por ahí lo coercitivo de alguna circunstancia no se ponía de manifiesto por la familiaridad, que no debe darse cuando uno tiene una función de contralor que ejercer”. La frase corresponde al subdirector de Comunicación y Capacitación Vial de la Comuna, Luis Marín. La observación se convirtió en un hecho puntual: personal de la Dirección con más de 20 años de antigüedad, en su mayoría fue promovido, afectado a distintas áreas descentralizadas del municipio o asignado a las tres dependencias que tiene la repartición, los depósitos de calle San Martín y Paracao y en la Llave de la Ciudad –Laurencena y Soler–. “En todos esos lugares hay personal afectado y la zona céntrica quedó a cargo, en la parte operativa, de esta muchachada con la que se renovó el personal de Tránsito”, dijo el funcionario, dando por firme que no había sido peyorativa su apreciación, sino para remarcar la importancia de “renovar la plantilla de inspectores y así evitar una familiarización con el habitual transeúnte de la ciudad”. Aclaró incluso que la decisión “no obedece a situaciones locales” sino que se respalda resultados que arrojan “estudios hechos en otras ciudades”. Pasó luego a referirse al número de inspectores para apreciar que “es insuficiente para la ciudad” y adelantar que “ya se han hecho gestiones para preparar gente de otras áreas y que esté en condiciones, en conocimiento, en aptitud y en contracción hacia el trabajo para prestar servicio en la repartición”, en particular para “responder a demandas de algunos barrios, algunas vecinales, con puntos neurálgicos donde la problemática del tránsito se pone de manifiesto”. A propósito de números, Marín fue consultado sobre la lógica con la que trabajan. Es que en ocasiones el peatón o el automovilista observa la presencia de tres o cuatro inspectores en una esquina en un mismo momento casi como testigos de un tránsito que se presenta incontrolable. La explicación fue la siguiente: “Hay un inspector asignado que a su vez tiene un jefe de recorrido, de turno –cuida que el inspector cumpla su tarea y lo auxilia si necesita dejar ese puesto de trabajo–. Pero no es sólo el inspector de Tránsito el que está trabajando en la calle”, acotó. Tomó el caso de Pellegrini y Urquiza para señalar que “la Dirección de Transporte tiene su personal afectado en una cuadra y en otra para que las paradas de colectivos no sean obstruidas por vehículos particulares. Entonces –indicó-el vecino ve el inspector en la calle tal vez dialogando o recibiendo algún consejo de su superior, y a 20 metros personal de Transporte e interpreta que hay cuatro inspectores juntos, cuando en realidad están cumpliendo funciones distintas aunque con vestimentas muy parecidas”, justificó. Admitió que entre los vecinos surge el pedido de que el problema del tránsito tenga una solución definitiva para lo cual, según Marín “hay un 50 % de parte de la población que debe saber la responsabilidad que tiene al momento de manejar” y “otro 50 % que debe poner el Estado a través de las direcciones que están para hacer cumplir la ley. Tiene que haber una asociación de voluntades para, a no muy largo plazo, tener un tránsito un tanto más ordenado en la ciudad”. Controles a futuro El subdirector de Comunicación y Capacitación Vial de la Comuna sostuvo que el Municipio cuenta con los medios necesarios para ordenar el tránsito aunque no desconoció que las dificultades persisten. El funcionario apuntó, no obstante, que quedó establecida la modalidad para acordar los controles conjuntos con la Policía en lugares predeterminados. De lo informado en los últimos días se conoce que los inspectores de Tránsito de la Municipalidad el viernes último no pudieron acompañar a la Policía en los controles que se habían acordado a raíz de un “desencuentro”. En cambio pudieron hacerlo en los del sábado hacia la madrugada del domingo. Ayer, el subdirector de Comunicación y Capacitación Vial de la Comuna, Luis Marín, confirmó que hacia el futuro ya quedó acordado que a mediados de semana se establecerán las comunicaciones necesarias de modo de pautar las acciones hacia el fin de semana siguiente. “Hemos acordado pasarnos información vía nota los días miércoles para establecer los puntos en los que vamos a trabajar y los horarios en los que vamos a disponer el personal”, dijo a EL DIARIO. Es así que, en tanto no se produzca otra “desinteligencia”, Marín ratificó la realización de controles en conjunto con la Policía en lugares predeterminados y analizó con esta Hoja el desempeño de los inspectores en el centro de la ciudad donde con frecuencia movilizarse, tanto para conductores como para peatones, se vuelve un verdadero desafío. En la Dirección de Tránsito, elementos de trabajo parecen no faltar. Aunque lo enmarca en las posibilidades presupuestarias, Marín precisó que hace una semana y media se otorgaron dos utilitarios 0 KM y el año pasado 20 motos 0 KM. También, el viernes se entregaron cinco alcoholímetros de los que descartaron tres, comentó, porque “le exigimos al oferente más tecnología”. La intención es contar con alcoholímetros que permitan darle un ticket al infractor para que quede registrado en una base de datos, poder llevar estadísticas y brindar información correcta al juez de faltas. “Con el sistema viejo sólo podemos demostrarle al conductor el grado de ingesta alcohólica con el que está manejando”, diferenció. |